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Indra arranca el proyecto europeo del vehículo autonómo

12 de octubre de 2017

- Madrid, Lisboa y París estudiarán cómo lograr que circulen de forma correcta y segura

Si es usted usuario del carril BusVAO que discurre durante los primeros kilómetros de la autovía A6 a su salida de Madrid, en unas pocas semanas puede que descubra unos pequeños vehículos eléctricos con antenas y dispositivos en el techo. Dentro irá siempre un conductor, aunque no necesariamente con el volante entre las manos.Se los podrá encontrar varias veces por semana, varias semanas, a lo largo de varios meses, siempre en el mismo ecosistema: son los automóviles del proyecto Autocits, una investigación sobre el coche autónomo a nivel europeo y que en España lidera la tecnológica Indra. También participan en ella la Dirección General de Tráfico y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), aunque sus responsables ya admitían el pasado otoño, cuando se presentó la iniciativa, que «estaba abierta» a otros colaboradores, tanto en la parte técnica como en la legislativa.

De hecho, la investigación se llevará a cabo también en París y Lisboa, las otras dos grandes ciudades del llamado Corredor Atlántico, formado por vías prioritarias para el transporte en el Viejo Continente.Garantizar la seguridadDotado con un presupuesto de 2,6 millones de euros, el programa se prolongará a lo largo de este año y durante todo 2018 con un ambicioso objetivo: adaptar la normativa, los centros de control de tráfico y las infraestructuras para mejorar la interacción del coche autónomo con su entorno. Es decir, garantizar que circula de forma correcta por cualquier carretera y que se relaciona con seguridad con los otros vehículos.Para ello, se desarrollarán servicios inteligentes de transporte basados en el intercambio de datos entre el usuario, el coche y la carretera.En el caso de Madrid, los investigadores ya han comenzado el despliegue de los primeros equipos a pie de carretera. Además, cuentan con dos vehículos autónomos que son aportados por la UPM, más otro conectado con éstos y que va recogiendo información. Se trata tanto de transmitir ésta desde la infraestructura a los vehículos, como de aprovechar los datos que los coches van generando y que tras ser procesados, son reenviados a los vehículos autoguiados, al gestor de la infraestructura y a los conductores de vehículos convencionales. Esto permitirá avisar de congestiones, climatología adversa, accidentes, etcétera.

Mientras tanto, en Lisboa se abordará la comunicación de coche a coche y en París se prestará especial atención a los atascos y a cómo gestionarlos, ofreciendo datos como la velocidad a la que circular o los carriles que usar para minimizarlos o evitarlos. Y está previsto que lo servicios y sistemas que se prueben en una ciudad se intercambien con los dos las otras dos para comprobar que son interoperables y que funcionan correctamente.También se pretende avanzar hacia una legislación estándar para los vehículos autónomos en Europa. En este sentido, España -donde la DGT regula su circulación bajo ciertas condiciones- o Alemania están bastante adelantadas, aunque siguen muy por detrás de EEUU. Allí, republicanos y demócratas acaban de ponerse de acuerdo para sacar adelante la primera ley sobre este tema.

+ Información: elmundo.es