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Cinco creencias erróneas sobre la recarga inalámbrica de vehículos eléctricos

13 de febrero de 2018

La recarga inalámbrica de vehículos eléctricos no es una novedad. Francia primero y China después han inaugurado ya carreteras que permitirán que los coches se carguen en movimiento. Sin embargo, en 2018 se puede dar un paso más hacia la extensión de esta tecnología en la que muchos ven una de las claves para la transición generalizada hacia la e-movilidad: el lanzamiento del primer coche eléctrico que incorpore como estándar la carga inalámbrica. La previsión sobre esta novedad la lanza Alex Gruzen, máximo responsable de la empresa especializada en tecnología eléctrica sin cables, WiTricity. El experto en la materia advierte además sobre cinco creencias a desterrar sobre la recarga inalámbrica de vehículos eléctricos.

Convencido de que la extensión de esta opción para la recarga será determinante para “modelar el futuro de la movilidad eléctrica”, Gruzen ha querido desvelar a Clean Technica cinco mitos tan extendidos como “inexactos” sobre esta alternativa para cargar la batería al margen de conectores y unidades de recarga. Los comparte fundamentalmente por una razón: su creencia de que esta tecnología se impondrá más pronto que tarde y de que, la falta de información precisa, puede intensificar la ansiedad entre los usuarios. “Aprender al mismo tiempo cómo vivir con un coche eléctrico y cómo funcionan los nuevos protocolos de carga, puede ser un lastre para la adopción estos vehículos”, asegura. A continuación, las cinco ideas que Gruzen precisa al citado medio especializado:

La carga inalámbrica, poco eficiente

A juicio del líder de WiTricy, esto es una total falsedad puesto que, al menos, la carga inalámbrica es tan eficiente como la que se realiza a través de cables. En concreto, mientras que la tecnología sin cableado cuenta con unos niveles de eficiencia de entre el 90 y el 93%, la tradicional oscila entre el 88 y el 95%. Asimismo, el experto subraya que la velocidad de carga es la misma que con un cargador al uso.

Más difícil que otros métodos para la recarga de las baterías

De “experiencia perfecta y transparente” para el usuario tilda Gruzen el proceso de carga de un vehículo eléctrico mediante una solución inalámbrica. Siguiendo con esta tesis, el experto defiende que estos sistemas facilitan la vida por muchas razones, la primera, que los conductores se evitarán las dudas respecto a qué conectores y adaptadores deben emplear. Además, se suma como ventaja la simplicidad del mecanismo. “Todo lo que un conductor tendrá que hacer será aparcar sobre una estación de carga, que puede ser fácilmente integrada en un garaje o aparcamiento”.

Ni más ni menos que con cualquier otro método, recarga de gasolina incluido. Es lo que sostiene en este punto el CEO de la compañía especializada, que apunta además, para quienes le teman a los viajes largos en un eléctrico que, en estos casos, la carga inalámbrica puede acompañarse de un cargador rápido para viajes.

Ausencia de estándares sobre carga inalámbrica

Esta es otra creencia que no tiene base real, al menos desde noviembre de 2017. En esas fechas, la sociedad de ingenieros automovilísticos (SAE, del inglés Society of Automotive Engineers) lanzó la SAE J2954 Recommended Practice para la carga inalámbrica de vehículos eléctricos con la que, este aspecto, quedó cubierto. Aunque está pendiente de ratificación, este estándar puede allanar el camino al lanzamiento de los primeros vehículos eléctricos con modo de carga inalámbrica. En este sentido, Gruzen cree que en 2018 se podrían producir movimientos en el mercado en esta línea.

Pérdida de foco sobre la revolución de la movilidad eléctrica

Aunque este último punto parece más dirigido a la industria que a los usuarios, Gruzen lo incluye en su lista. Y lo hace, fundamentalmente, porque es uno de los más firmes defensores de que la carga inalámbrica, lejos de mermar la eclosión de la movilidad eléctrica, será una parte “esencial” de la misma. “Va a jugar un papel vital”, en la transición a los coches eléctricos y, también, a los vehículos autónomos, insiste. Porque, tal y como él mismo apunta, ¿quién enchufará un vehículo cuando este circule sin conductor? La respuesta parece clara.

+ Información: ecoinventos.com